Un grupo de 20 niños de la Fundación Brazos de Dios se reúne con entusiasmo para participar en el Club de Ajedrez Caballeros del Reino, cada sábado.
Este espacio no es solo para aprender estrategias del juego ciencia, sino también para formar el carácter, cultivar la disciplina y fortalecer valores que acompañarán a los niños en todas las áreas de su vida.
El club cuenta con la guía del profesor Luis García, apasionado por enseñar el ajedrez como herramienta educativa, y con el respaldo del director de la Fundación, quien acompaña de cerca este proceso de formación integral.
Además, este sueño es posible gracias a personas y empresas que han decidido apadrinar y apoyar la iniciativa, entre ellas comerciantes de la plaza del barrio Popular y el gerente de La Guía Publicidad, quienes junto a otros aliados hacen parte fundamental del crecimiento y sostenimiento del club.
En cada partida, los pequeños Caballeros del Reino descubren que más allá de mover piezas en un tablero, están aprendiendo a tomar decisiones, a pensar con sabiduría y a reflejar la luz de Cristo en su comportamiento.
Porque el ajedrez, más que un juego, se convierte en una escuela de vida, aportando al desarrollo personal y emocional de los niños.
- Mejora la concentración.
- Desarrolla el pensamiento lógico.
- Fortalece la memoria.
- Enseña a tomar decisiones.
- Incrementa la paciencia y la disciplina.
- Ayuda a manejar la frustración.
- Estimula la creatividad.
- Mejora habilidades matemáticas y académicas.
- Promueve valores como respeto, honestidad y perseverancia.
- Reduce el exceso de tiempo en pantallas.

